
El alto par del motor de arranque obliga, para su conexión a la batería, a usar un potente contactor magnético (llamado tambien automatico auxiliar) como se indica en la siguiente figura.
El funcionamiento del motor de arranque se basa en el hecho de que si se hace circular una corriente continua por una espira, se crea en ella un campo magnético. Si la espira se coloca dentro de otro campo magnético creado por un imán, tenderá a orientarse de forma que las líneas de fuerza entren por su cara sur y salgan por su cara norte, y aparecerá en la espira un par que la obliga a girar hasta colocar sus polos enfrentados con los de signo contrario del imán. En ese momento terminaría el movimiento de rotación. Para que continúe se coloca otra espira desfasada un cierto ángulo con respecto a la anterior, de forma que si se conectan ambas en un colector cilíndrico a través del cual se alimentan, que gira con ellas, y recibe la corriente desde unas escobillas de conexión, cuando la primera de las escobillas deja de producir par, deja de ser alimentada, pasando a serlo la siguiente, apareciendo de nuevo un par que hace que el giro continúe.En los motores de arranque se disponen varias espiras repartidas por la periferia de un rotor, cuyos extremos se unen a dos delgas de un colector por cada una de las cuales, mediante dos escobillas de alimentación, reciben la corriente de la batería.
El esquema correspondiente a un motor de arranque es el que se presenta en la figura siguiente:

La carcasa lleva en su interior las masas polares, rodeadas de las bobinas inductoras, y el rotor. Las masas polares son núcleos de acero que al pasar la corriente por las bobinas inductoras se imantan y forman los polos norte y sur del campo magnético fijo, al que se hizo referencia anteriormente.
El rotor consiste en un eje sobre el que va montado un cilindro formado por chapas con incisiones radiales en las cuales se alojan las espiras. En un extremo del eje va montado el colector , el cual está formado por sectores circulares de cobre aislados entre sí que constituyen las delgas, sobre ellas rozan las escobillas, y reciben la corriente eléctrica. En el otro extremo del eje se sitúa el piñon de ataque de accionamiento del motor de combustion.
Cerrando uno de los laterales de la carcasa lleva una tapa en la que hay un cojinete de bronce sobre el que gira el eje. Además lleva los portaescobillas, en los que deslizan las escobillas de carbón y son empujadas para que esté en continuo contacto con el colector mediante pequeños resortes. En el otro lateral lleva un alojamiento para acoplar el motor a la corona dentada del volante de inercia, y el anclaje para fijarlo al motor alternativo.
El movimiento del motor de arranque se transmite a la corona dentada del volante de inercia hasta que el motor alternativo gira por sí solo. Después del arranque, de forma súbita, se desconecta automáticamente pues, de no ocurrir así giraría a tal velocidad que el motor de arranque quedaría en pocos segundos destruido por centrifugación.
La conexión se realiza en unos casos mediante un mecanismo a base de horquilla y palanca accionada por un potente electroimán y en otros por efecto de inercia.

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